Local Church Budget

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AUTHOR: Jim Hoffer

Yes, your church has a budget! But the question now comes, ‘‘Do you and I have a budget?’’


It is a matter of great personal benefit to be careful about our finances, and a budget can be very helpful in making that happen. If you have not yet discovered this principle, perhaps a pastor or other financial counselor can help. We know that God is interested in our personal prosperity, and has counseled us in Scripture to that effect.


Was Jesus careful about such matters? The Desire of Ages reports to us as follows: “They [Peter and John] saw the shroud and the napkin, but they did not find their Lord…. The graveclothes were not thrown heedlessly aside, but carefully folded, each in a place by itself…. It was Christ Himself who had placed those graveclothes with such care” (p. 789).


If Jesus was careful about even His graveclothes, then we imagine that that carried over into the rest of His life, including being a careful worker in His father’s carpenter shop.


Whether it’s our finances, possessions, relationships, health, or time, let’s be faithful stewards in all that we do. And God will bless. He always does!


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AUTHOR: Jim Hoffer

¡Sí, nuestra iglesia tiene un presupuesto! Pero la pregunta es:

¿tenemos nosotros un presupuesto?


Es de gran beneficio personal ser cuidadoso con las finanzas personales, y un presupuesto puede ser de mucha ayuda para lograrlo. Si aún no han descubierto este principio, tal vez un pastor u otro consejero financiero pueda ser de ayuda. Sabemos que Dios está interesado en nuestra prosperidad personal, y nos ha dejado consejos en las Escrituras.

¿Era Jesús cuidadoso en estos asuntos? El Deseado de Todas las Gentes declara lo siguiente: “Vieron [Pedro y Juan] los lienzos y el sudario, pero no hallaron a su Señor… Los lienzos mortuorios no habían sido arrojados con negligencia a un lado, sino cuidadosamente doblados, cada uno en un lugar adecuado… Cristo mismo había colocado esos lienzos mortuorios con cuidado” (Fuente: Elena White, El Deseado de Todas las Gentes, Pacific Press Publishing Association, 1955; p.733).


Si Jesús fue cuidadoso incluso con sus lienzos mortuorios, entonces imaginamos que lo fue en todos los otros aspectos de su vida, incluyendo su trabajo como artesano en la carpintería de su padre.


Ya sea que se trate de nuestras finanzas personales, posesiones, interacciones con otros, salud o tiempo, seamos administradores cuidadosos en todo lo que hacemos. Y Dios nos bendecirá.

¡Siempre lo hace!