Adventist World Radio / World Budget

Available Language(s):


AUTHOR: Nikolaus Satelmajer

As Gustavo works alone on his farm in the green hills of the Dominican Republic, his radio is his constant companion. All day long, he toils among his fruit trees and vegetable plants to the Adventist World Radio affiliate station.


Around the world, people are tuning in to AWR through a wide variety of ways. From Middle Eastern students in Internet cafes to villagers with small shortwave radios in Cambodia, people are hearing the voice of hope in their own languages.


Their lives are transformed by these messages of God’s love, such as this listener who wrote: “Your radio station is an immense source of inspiration that keeps me going in spite of all the odds.”


AWR’s programs can be heard on shortwave, AM/FM, and online in nearly 100 languages. Your generous offering today will keep those programs traveling to the furthest corners of the globe.


We are invited to return our tithe and offering and today the offering is for Adventist World Radio. Thank you for your support.



AUTHOR: Nikolaus Satelmajer

Mientras Gustavo trabaja solo en su finca en las verdes montañas de República Dominicana, la radio es su constante compañera. A lo largo del día, se la pasa entre sus árboles frutales y sus hortalizas escuchando la radio a través de la emisora filial.


En muchos lugares del mundo, la gente está escuchando Radio Adventista Mundial por muchos medios diferentes. En Oriente Medio, los estudiantes van a Cafés de Internet, y en Camboya, la gente tiene radios de onda corta para escuchar nuestra programación. Y pueden escuchar la transmisión en sus respectivos idiomas.


Sus vidas son transformadas por los mensajes del amor de Dios. Un oyente escribió: “Su estación de radio es una fuente inmensa de inspiración que eleva mi espíritu a pesar de los inconvenientes”.


La Radio Mundial Adventista se puede escuchar en onda corta, por AM/FM, o en línea, en un promedio de cien idiomas. Su generosa ofrenda en este día contribuirá a que esos programas sigan viajando a través de las ondas sonoras hasta el último rincón del globo.